02 abril 2012

Para mi hermano, Ignacio.
Nacho, te amo, te amo tanto que duele. Duele desde el día que decidiste partir,desde el día en que te diste por vencido, desde el día en que la vida te quitó la vida.
Te fuiste sin avisar, sin despedirte de mi, sin despedirte de nadie, sin darme un último abrazo ... Te extraño. Te extraño cada vez que veo el cielo, cada vez que alguien dice tu nombre, cada vez que que mi corazón late, cada vez que respiro ... me haces tanta falta que es imposible explicarlo con palabras, es incluso difícil sentirlo, es un sentimiento tan raro, tan vacío ...
No sé por qué siempre me culpé por tu muerte, sentía que te había dejado solo cuando más me necesitabas, sentía que te había fallado, que te había decepcionado ... y luego, tú mismo hiciste que me diera cuenta de que no era así, de que simplemente eran cosas del destino que ya estaban escritas, cosas que aunque no quisiera que pasaran tenían que pasar ...
Me enseñaste tantas cosas ... me enseñaste a decir "confianza" en holandés, VERTROUWEN; me enseñaste a tocar el himno de la alegría en el teléfono; me enseñaste a creer en mi misma; me enseñaste a quererme, pero sobre todo, me enseñaste a ser fuerte. Después de tu partida, todo lo que me habías enseñado se me olvidó, se borró de mi mente, me olvidé de creer en mi misma, me olvidé de quererme, me olvidé de sonreír ... y luego, llegó ese sueño en el que me enseñabas todo de nuevo, me enseñabas a quererme, a no culparme por lo que pasó, y sobretodo, en donde me enseñabas a perdonarme y a perdonarte.
5 años después de que te fuiste aún me sigue doliendo el alma cada vez que escucho "amiga mía", aún se me sale una lágrima al recordar el último "te quiero", aún se me encoge el corazón cuando escucho el himno de la alegría ... aún te extraño, aún te amo, aún me dueles, pero más que nada, aún retumban tus palabras en mi mente "tienes que ser fuerte", y es por eso que sigo aquí, extrañándote, amándote, recordándote ... ay amigo mío, ¿por qué tuviste que partir tan temprano?, ¿por qué no esperaste a que yo pudiera ir contigo? ... preguntas que nadie podrá responder jamás.
Te amé, te amo, y te amaré hasta el día en que me vuelva a encontrar contigo. Aquel día en el que todas las nubes de mi cielo se harán a un lado para dejar entrar al Sol, ese gran Sol que lleva tu nombre.

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