09 abril 2012

"There is no one there to dry your tears, I could hold you for a million years" - Adele

Nuevamente me dan risa las sorpresas que nos tiene preparada la vida.
Hace exactamente 2 meses "conocí", entre comillas porque ya la conocía, a una persona que jamás creí que marcaría tanto mi vida.
Hay muchas cosas que preferimos no hablar por miedo a ser juzgados, o simplemente por no saber cómo decirlas. Creo que la cantidad de cosas que dejo para mí son demasiadas como para poder lidiar con ellas, por suerte encontré a alguien a quien puedo decirle todo sin que sea tan complicado. Les resultará curioso saber que esta persona es la hija de Marce, sí, Marce mi angelote, el tercer pajarito del tatuaje.
Nunca me había pasado que sentía que conocía a una persona desde hace mucho tiempo, hasta hoy. Luego de 3 horas de hablar, reír y casi llorar, me di cuenta de que Andrea es, a pesar del poco tiempo de conocerla, la persona en la que más confío. Es tan extraño que me da risa, no entiendo cómo amigas de hace más de 5 años no saben ni la mitad de las cosas que sabe Andrea, y me siento mal por eso, ¿por qué personas que han estado tanto tiempo en mi vida saben tan poco y ella que acaba de llegar sabe tanto?. Esa pregunta ni siquiera tiene una respuesta, y sinceramente, no la necesita.
Muchas veces mientras luchamos contra nosotros mismos es más fácil darse por vencido que seguir peleando, quizás por inseguridad, por miedo a sentir que no somos lo suficientemente fuertes como para salir adelante. Y a pesar de que Andrea no ha vivido lo que yo viví, por alguna razón logra comprender perfectamente cómo me siento. Tiene la palabra precisa para todo momento y tiene la habilidad de hacerme sentir más fuerte con cada cosa que dice. "Todo está aquí", me dijo mientras señalaba su cabeza, y tiene razón. Ser feliz depende de ti, no importa qué tanto apoyo recibas, si tú no quieres salir adelante nunca podrás.
"¿Por qué no puedes decirlas?", me preguntó cuando le dije que había cosas que guardaba para mí. Le respondí que no sabía, e inmediatamente descubrí que le había dicho muchas de esas cosas sin siquiera darme cuenta. ¿Por qué me es tan fácil decirle tantas cosas que a nadie más puedo decirle?, de verdad me pregunto eso y no encuentro una respuesta. Creo que simplemente porque sí. Porque sé que no me va a juzgar, sé que siempre se pondrá en mis zapatos e intentará ayudarme a resolver los problemas. Y a pesar de tener 3 mejores amigas que saben casi todo sobre mí, Andrea sabe más que todas ellas. Y me sorprende, porque no suelo confiar tanto y tan rápido en alguien, pero con ella es distinto, siento que sin importar qué sea lo que está pasando por mi cabeza, ella siempre estará ahí para hacer un caminito que lleve todo al lugar correcto.

Tengo más que claro que no soy la mejor amiga que alguien puede tener, pero creo que por ti vale la pena hacer el esfuerzo.
Muchas veces no voy a poder darte soluciones para todos los problemas, no tendré respuesta para tus dudas o tus miedos, pero te prometo que siempre te voy a escuchar y te voy a ayudar a encontrarlas. Sé que no voy a poder evitar que sufras cuando algo te rompa el corazón, pero también sé que voy a estar a tu lado ayudándote a recoger los pedazos para armarlo de nuevo. No puedo obligarte a confiar en mí, pero quiero que sepas que siempre que me necesites voy a estar ahí. No puedo evitar que tropieces en el camino, pero puedo darte mis brazos para que no te caigas. Estep, tus alegrías, tus tristezas, tus enojos, también son míos. Y a pesar de que jamás juzgaré tus decisiones, siempre estaré ahí para apoyarte y ayudarte si siento que algo anda mal.
De verdad no existen palabras suficientes que puedan expresar el agradecimiento que tengo hacia ti. Gracias por haber aparecido en mi vida y haberla alegrado cuando más lo necesitaba. Gracias por cada uno de los consejos que me das, que aunque no lo creas, me sirven como no puedes imaginarlo. Gracias por escuchar mis problemas y ayudarme a encontrarles solución. Gracias por la confianza y honestidad que tienes conmigo. Gracias por tus risas. Gracias por tus abrazos llenos de cariño. Gracias por tus silencios. Y aunque sé que esto no estaba en tus manos, gracias por existir.

No hay comentarios: