Hoy que me pongo a reflexionar, husmeo entre mis recuerdos el fundamento de esta añoranza. En el fondo de la lobreguez de mi cabeza encuentro aquel recuerdo que trato de olvidar. Creo que ese es mi error, tratar de olvidar eso que por más que quiero alejar es lo más significativo de mí ahora.
¿Qué hago con ese recuerdo? si por más que intento alejarlo regresa a mí, logrando que derrame lágrimas cuando creía que ya no existían. Ahora, como todos, soy alguien que es el resultado de las experiencias ya vividas. Ya aprendí del pasado y estoy aprendiendo del presente, lo bueno, lo malo, lo extraño, me hizo ser lo que soy hoy, y no me arrepiento de mis errores ni mucho menos de mis fracasos porque gracias a ellos aprendí a valorar la vida, y aunque ésta me haya dado malos ratos, mi corazón herido aprendió a disfrutar.
Aprendí que no se trata de olvidar lo pasado o superarlo, aprendí que siempre va a haber algo que logrará resurgir ese recuerdo que no queremos recordar, la clave es aprender a afrontarlo, saber disculparlo, tener fuerzas para sanarlo, sonreír y continuar. Pero sobre todo aprendí que no hay que olvidar lo aprendido, no hay que permitir que el pasado nos cambie ni mucho menos que sentimientos del pasado amarguen nuestra vida y la de los que nos rodean. Aprendí que no porque alguien te dañe significa que tu puedes dañar a los demás, porque al fin y al cabo el que termina dañado eres tú.
Nunca olvides tu pasado, es quién te hizo ser lo que eres hoy, simplemente sana el dolor, dile adiós y déjalo ir, pero recuerda quedarte con todo lo que aprendiste de él.
07 febrero 2011
"Contigo aprendí" - Luis Miguel
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario