Se desliza como una pluma,
no le importa qué es lo que sobrevuela.
Así es como el cuerpo suma
nuevas manchas de acuarela.
Va pintando los rincones
de esta piel embrujada,
despojándola de razones
con cada brutal trazada.
Los artistas se ocultan
dentro de cabeza ajena.
Donde luego sepultan
su infinita condena.
¿Y esto cuándo se termina?
Le pregunte a uno de ellos.
“Tu dolor es nuestra bencina”
respondió mientras sus ojos se inundaban en destellos.
“Pero … ¿y si ya no siento dolor?”
le pregunté desconcertada.
Me dijo “mira bien en tu interior
y sabrás que esta guerra yo la tengo ganada”.
Fue así que aprendí
que el dolor sí se olvida,
tristemente descubrí
que las cicatrices son parte de la vida.
02 octubre 2012
Lienzo de piel.
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1 comentario:
Antonia, ¿escribes tú esos poemas?
Son realmente lindos, te felicito, tanto por publicarlos, y por si los escribes, más todavía. Tienes talento.
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