Me despierto, examino mi alrededor y me veo sola mientras el murmullo del viento me acaricia. La soledad me agobia, huyo a la calle y todo es negro, todo está oscuro, deambulo por la calle, un lugar desolado, desolado como mi corazón. Parece ser mentira que existo, no entiendo el sentido de mi propia existencia, miro y veo que está vacía y no soy necesaria en este mundo. Me congelo, pero siento ganas de seguir aquí, mi vida si vale, y quizás la soledad y la tristeza que llevo dentro desaparecerán, se esfumarán como el humo de un buen cigarro, qué dilemas de la vida, qué difícil es darse cuenta de que la vida no vale nada y al mismo tiempo lo vale todo.
1 comentario:
Claro que vale.
Aguante mexicana!
Publicar un comentario