28 julio 2010

"You're on my heart just like a tattoo" - Jordin Sparks

"No seas penosa" dijiste. Sentí un calor subiendo por mis mejillas, ya lo había sentido antes, era habitual en mí, presioné teclas hasta que formé la frase "Déjame, me pongo roja" y apreté esa peligrosa tecla llamada Enter. Aunque sabía que no me estabas viendo, hacía lo imposible por tratar de controlar la sensación y evitar seguir poniéndome colorada, como diría mi madre.
La conversación sigue, seguimos hablando, bueno, tecleamos, escribimos; en realidad no hablamos, nos leemos, y aunque no nos escuchamos, vivimos pendientes el uno del otro.
Escribimos sobre nuestras vidas, escribimos sobre nuestros sentimientos, y lo compartimos, sin problemas, sin prejuicios. Pero sucede a veces, que brota una emoción, una palabra que me "canta" tus noches pasionarias, una palabra que me "llora" tus noches solitarias, y otra que provoca que en mi nazca una ilusión.
¿Es acaso una nueva forma de amar? ... Amar a quien no veo, ¿No es imaginación? ¿No es soñarte despierto, acaso alucinación? ¿No es acaso demencia, que me duela tu dolor?.
Para mi es tan nuevo este "amor" que me resulta un tanto extraño. No sabía que existiera, nunca lo había sentido, pero tu y yo exploramos mundos desconocidos. Así fue como aprendimos que en el amor no existe un formato.
Pensé que era demencia, pensé que era locura, nunca creí posible poder amar a alguien sin jamás haber visto su cara; creía que amor era sentir su olor, saborear sus besos, tocar sus abrazos.
Y resulta que una pantalla es suficiente para los dos, tan solo el leerte es suficiente para mantenerme en suspenso, que aunque no me hables te tengo en mi silencio, y que en silencio te amo, como nunca había amado.

No hay comentarios: